Cóctel mólotov
Se llama cóctel mólotov o bomba mólotov a una bomba incendiaria de fabricación casera cuyo propósito, más que la carente explosión, es de la expansión de los líquidos inflamables que contiene. Este artilugio está confeccionado de una mezcla de ciertos productos inflamables (por ejemplo gasolina) con aceite de motor o serrín en un recipiente de vidrio. Se le clasifica como bomba termobárica de baja intensidad.

Origen del nombre
Aunque se utilizó primero en la guerra civil española, el nombre de este artefacto explosivo tiene su origen en la Guerra de Invierno del año 1939. En aquella época Viacheslav Mólotov (comisario del Pueblo para los Asuntos Exteriores de la Unión Soviética) comunicó por radio a la población finlandesa durante la guerra que la Fuerza Aérea del Ejército Rojo no les estaba bombardeando, sino que les suministraba comida por vía aérea. Sarcásticamente, los finlandeses empezaron a llamar a las bombas de racimo soviéticas «canastas de pan Mólotov»,[1] y a las botellas llenas de combustibles que arrojaban contra los tanques soviéticos «cóctel mólotov», como un juego de palabras con una bebida y la supuesta comida arrojada por los rusos.[2][3][4]
Distintos modelos y utilización

En los modelos clásicos, un trapo o pedazo de tela en la boca de una botella de vidrio, (originalmente se utilizaban botellas de alcohol), sirve como mecha. Se enciende la mecha y se lanza. Al romperse el vidrio, el contenido se esparce a la vez que entra en contacto con la llama y se incendia, generando así una pequeña explosión. El aceite de motor hace que la gasolina se adhiera a cualquier superficie.
En los cócteles de impacto, en lugar de mecha, se utiliza ácido sulfúrico y clorato de potasio. Al lanzarse la bomba, el vidrio se rompe y el ácido entra en contacto con el clorato potásico generando una fuerte reacción exotérmica (aumento brusco de la temperatura), que hace inflamar el combustible. Además de los daños por el fuego, se añade el daño corrosivo del ácido. Otra característica de la bomba de ácido es que en los enfrentamientos nocturnos no revela la posición del lanzador.
Se ha empleado principalmente en los conflictos urbanos, dada su fácil elaboración y bajo costo. También se ha usado en la manifestaciones violentas o motines en numerosos países contra la policía antidisturbios. Tuvo gran éxito como arma antitanque, usándose inicialmente durante la Guerra Civil Española por parte de los sublevados, dada la escasez de medios con los que contaban en un principio, contra los tanques ligeros T-26 con los que los soviéticos dotaron al ejército del bando republicano para la defensa de Madrid.[5]
Un antecesor de este concepto, el «Cóctel Domínguez»[6] puede encontrarse en una descripción de un ataque en la costa de Calahonda, Granada el 10 de julio de 1831 en el que se intentaba evitar contrabando marítimo, «el patrón arrojó varios frascos de fuego al contrabandista».
Véase también
Notas
- Langdon-Davies, John (June 1940). «The Lessons of Finland». Picture Post.
- The Second Book of General Ignorance, Faber and Faber, 2011, p.76, ISBN 978-0-571-26965-5
- «The Molotov Cocktail By William Trotter». web.archive.org. 15 de enero de 2014. Consultado el 10 de abril de 2022.
- «Opinion | How the Molotov Cocktail Got Its Name». The New York Times (en inglés estadounidense). 20 de noviembre de 1986. ISSN 0362-4331. Consultado el 10 de abril de 2022.
- Trotter, William R. (1991). A frozen hell : the Russo-Finnish winter war of 1939-1940. Chapel Hill, N.C.: Algonquin Books of Chapel Hill. ISBN 9780945575221.
- MEDINA VÍLCHEZ, Gavriel Archivado el 28 de diciembre de 2013 en Wayback Machine. en República de Motril, No.15, 9 de noviembre 2009, pp.10